Green Pancakes… o el batido verde hecho tortitas


Hace un par de domingos me disponía a preparar mis tortitas habituales (similares a éstas), pero la verdad es que también me apetecía un batido verde, y además no complicarme mucho en la cocina, así que, sin mucho pensar, me dí cuenta que podía combinar muy fácilmente los ingredientes de ambos.

Algo así como combinar esto:

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La base de mis batidos verdes (y de mis green smoothie bowls) suele ser plátano y espinacas (a veces alguna otra hoja verde), y si añadía a eso la harina y los huevos propios de las tortitas no tenía que quedar mal…

Y efectivamente, así fue.

O sea, si quieres desayunar verdura (o hacer que tus hijos desayunen verdura y no se enteren) pero a la vez te apetece algo más consistente y además un poco dulcecito (eso sí, con 0% azúcar añadido!!!) estos pancakes son perfectos.

Fáciles, rápidos, sin ingredientes complicados, SIN GLUTEN, SIN LÁCTEOS, SIN AZÚCAR.

No me enrollo más, porque sé que lo queréis es la receta, así que aquí va:

QUÉ NECESITAMOS:

Batidora de vaso o de brazo

Bol

Sartén antiadherente pequeña (es más importante que sea antiadherente que pequeña, yo uso una de 12cm de diámetro, por si os sirve de orientación)

 

INGREDIENTES:

Para 2-3 personas, aproximadamente unas 10-12 tortitas

  • 2 plátanos muy maduros
  • 2 huevos
  • 1/2 taza (60g aprox.) de harina de trigo sarraceno
  • 1/2 taza (60g aprox.) de harina de arroz
  • 2 cucharadas de bebida vegetal (almendra, avena, arroz o coco… cualquiera queda muy bien)
  • Un buen puñado de espinacas frescas (algo así como 2 tazas y mejor si son brotes, tienen las hojas más tiernas, menos tallo y el sabor es más suave)
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo (o extracto de vainilla)
  • una pizca de sal
  • Aceite de coco o ghee para engrasar la sartén

Y para acompañar: frutas rojas, fruta de temporada, nueces, almendras laminadas, semillas de cáñamo, yogur griego o vegetal, nata de coco…

 

QUÉ HACEMOS:

– Simplemente triturar todos los ingredientes en la batidora

-Engrasar la sartén con un poco de aceite de coco o ghee. Al principio está bien poner el fuego más fuerte para que coja calor, pero en cuanto esto suceda, es mejor bajarlo a medio-bajo para que no se quemen, hay que tener más paciencia pero a la larga merece la pena.

-Echar un poco de la masa hasta cubrir el fondo de la sartén y dejarla cocer hasta que empiecen a formarse burbujitas, entonces, con cuidado, separar los bordes con una paletilla y darles la vuelta, dejar que se terminen de hacer por el otro lado y sacar (si sois valientes y/o tenéis experiencia, podéis darles la vuelta en el aire)

-Repetir la operación hasta terminar con toda la masa.

-Apilarlas en un plato y, entre tortita y tortita, poner un poco de ghee (si lo habéis usado para la sartén ), fruta fresca, mermelada casera, compota…

-Adornar al gusto… y a por ellas!

 

Notas adicionales:

-Si os gustan más esponjosas, se puede añadir a la masa 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico y 1/2 cucharadita de vinagre de manzana.  A mí personalmente me gustan más y me sientan mejor sin ésto, aunque aparentemente queden más “compactas” y no tan bonitas…

 Izqda: SIN       Dcha: CON  

-Se puede usar indistintamente aceite de coco o ghee, pero si tenéis oportunidad os recomiendo esta opción, les da un delicado sabor a mantequilla que las hace especialmente deliciosas (El ghee es un tipo de mantequilla clarificada a la que se le han eliminado los sólidos lácteos, o sea lactosa y proteínas, quedando sólo la parte oleosa, aquí os lo explican muy bien)

Ah! y no os preocupéis si pensáis que las espinacas pueden echar para atrás a alguien porque, aparte del precioso color verde, prácticamente ni se notan (salvo alergias, intolerancias o complicaciones en las que esté desaconsejado su consumo, claro está)

A veces no es temporada de frutas rojas (fresas, cerezas…) o simplemente no tenéis en ese momento, en ese caso yo os recomiendo tener siempre en el congelador una bolsa de frutos rojos congelados, que calentados en la misma sartén que habéis preparado las tortitas, quedan estupendos como una especie de mermelada exprés desbordando por encima 😉

Si os sobran tortitas o queréis duplicar la cantidad (ya que os ponéis), es perfectamente posible guardarlas en la nevera para el día siguiente, o incluso congelarlas (aunque os advierto que si tenéis polluelos esperando ansiosamente que las llevéis a la mesa, es difícil que esto suceda…)

 

Y ahora sí… ya estáis tardando en disfrutarlas con un buena taza de té o de café, o un delicioso matcha latte!!!

 

Ya me contaréis que tal os han quedado…

 

 

 

 

 

 

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